Amazon ha llegado para quedarse en el sector de la salud. Primero fue el anuncio de la creación de una compañía, junto a Berkshire Hathaway –de Warren Buffett– y JP Morgan, para abaratar los costes sanitarios de sus empleados (casi un millón), y después, la adquisición de la emergente firma online estadounidense PillPack, dedicada a la distribución de medicamentos a domicilio –ambas operaciones en 2018–.

Unos movimientos que han puesto en alerta a las principales cadenas farmacéuticas y compañías aseguradoras tradicionales en EE UU y Europa, que comienzan a incursionar en este negocio para hacer frente al gigante global del comercio electrónico.

El líder en comercio electrónico desafía hasta ahora en parafarmacia

En España, de momento, el sector se ve favorecido por una regulación más estricta frente a otros países. Solo se permite por internet la venta de fármacos sin prescripción médica (Aspirina C, Frenadol, Gelocatil o Bisolvon, por ejemplo) y a través de las webs de las oficinas de farmacia que hayan notificado esta actividad y estén identificadas con el logotipo europeo (la comprobación se hace en Distafarma.aemps.es), informa el Ministerio de Sanidad.

El objetivo de esta medida, que establece la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, e incluida en el Real Decreto 870/2013, de 8 de noviembre, es evitar el acceso sin garantías de calidad, seguridad y eficacia, entre las preocupaciones ante una tendencia creciente, así como la compra de medicamentos falsificados en sitios ilegales con el consiguiente riesgo para la salud.

La actividad farmacéutica online supone más de 1.000 millones, con apenas nueve millones de usuarios, según un estudio de EAE Business School

Por eso esta actividad está en sus inicios. Mueve más de 1.000 millones de euros, pero tiene menos de nueve millones de usuarios, ya que el 71% de la población nunca ha hecho uso de este servicio, recoge el informe Gasto farmacéutico & e-health 2018, dirigido por Rafael Fraile, profesor de EAE Business School, a partir de los datos de Statista Digital Market Outlook. Aunque la previsión es que estas cifras se dupliquen en 2023.

“Tenemos una regulación más fuerte que en otros países. Incluso la CNMC se ha quejado sobre esto.Se esperaba que, con la entrada en la UE, esta actividad se iba a ir liberalizando, pero hasta ahora se ha mantenido, lo que no quiere decir que será así siempre”, avisa Jaume Ribera, profesor del IESE Business School. Este experto en el área cree que la venta a domicilio tiene sentido para atender a los pacientes crónicos, que es en lo que se centra de alguna manera PillPack al despachar la medicación dosificada, abierto las 24 horas.

La venta a domicilio de medicamentos tiene sentido para tratar a pacientes crónicos

Jaume Ribera, profesor del IESE Business School

“Lo que toman hoy estos enfermos se parecerá mucho a lo que tomarán la semana próxima. Es un sistema mucho mejor desde el punto de vista de seguridad y para la comprobación de adherencias; se irá a la farmacia cuando el médico recete un nuevo medicamento o cambie el tratamiento”, arguye.

Por tanto, por ahora, Amazon está más metido en el negocio de la parafarmacia (productos de cuidado e higiene personal), sin limitación en España. Pero Ribera lamenta que el sector se ampare en la ley para subsistir, en vez de buscar fórmulas para ser más atractivos y dar valor añadido. Con todo, opina que es bueno mantener un equilibrio entre ambas modalidades.

Desde la OCU advierten sobre la privacidad de los datos o las compras ilegales por su menor coste

Respecto a los temores de un uso inapropiado o la tentación de recurrir a la compra ilegal por esta vía al ser más barato, algo que preocupa en la OCU, Ribera afirma que “cualquier programa de inteligencia artificial va a detectar estas incompatibilidades mucho mejor que un farmacéutico”.

Otra cuestión que citan desde la organización de consumidores es la salvaguarda de la privacidad.“Los datos clínicos, aunque sean segregados, pueden ser muy lucrativos para aseguradoras y compañías farmacéuticas. Las primeras podrían, por ejemplo, utilizar algoritmos que calculen la supervivencia probable de una persona combinando su genoma con sus hábitos de nutrición, actividad e historial familiar, y así modificar las primas, dejando a los consumidores en una situación vulnerable; debemos estar muy vigilantes”, advierten.

Paquetes de bienestar a un clic

Mientras, las aseguradoras se han aliado a Amazon. La multinacional española Mapfre anunció en 2018 la apertura de una oficina virtual con información de sus pólizas en esta plataforma. Y en 2019 se sumó Sanitas con la venta exclusiva de cuatro paquetes personalizados de tres meses en nutrición, entrenador personal, embarazo y bienestar emocional, y acceso a su cuadro médico (40.000 especialistas y 1.200 centros concertados), explican. “Apostamos por las ventajas que la digitalización ofrece y la innovación en salud”, resaltan.

El público objetivo y la barrera tecnológica

Las compañías farmacéuticas y de seguros quieren llegar a los más jóvenes con sus estrategias digitales, señala Jaume Ribera, profesor del IESE. “Son más abiertos y están acostumbrados a hacerlo todo por internet y a pagar con el móvil”, describe este experto en temas de salud.

Sin embargo, considera que hay más margen en las personas mayores con multipatologías. “Son los que consumen más, pero tienen limitaciones tecnológicas; hay que enseñarles, aunque la usan cada vez más”, plantea como dilema de hacia dónde dirigirse. En cambio, para la empresa aseguradora Sanitas, “el perfil puede ser muy variado porque son cada vez más las personas que se valen del comercio electrónico para adquirir productos y servicios que necesitan”.

Fuente: Cinco Días