Los grupos PSA y Fiat Chrysler Automobiles (FCA) hicieron público ayer su acuerdo vinculante de fusión y la nueva entidad quedará controlada en su mayoría por las familias Peugeot y Agnelli, que contarán con un 6% y un 14% del capital, respectivamente.

Ambas compañías firmaron que la nueva sociedad esté participada al 50%, por lo que tanto los accionistas del grupo francés como los del italoestadounidense verán reducida a la mitad su participación.

De este modo, la familia Agnelli, a través de su brazo inversor Exor, controlará un 14% de la empresa resultante, mientras que los Peugeot y Bpifrance Participations (Estado francés) tendrán en sus manos cada uno un 6% del capital.

Por su parte, Dongfeng venderá a PSA 30,7 millones de acciones, que después serán canceladas. La compañía china está sujeta a bloqueo hasta la conclusión de la transacción por el equilibrio de su participación en el consorcio francés,  por lo que tendrá una titularidad final del 4,5% en la empresa fusionada.

Según los estatutos propuestos para la empresa resultante de la fusión, ningún accionista tendrá capacidad para ejercer más del 30% de los votos emitidos en las reuniones de accionistas. También prevén que no se transferirán los derechos de doble voto existentes, sino que se acumularán los nuevos derechos de doble voto después de un periodo de tenencia de tres años tras concluir la fusión.

PSA y FCA también han acordado una suspensión de las participaciones accionariales de Exor, Estado francés, Dongfeng y la familia Peugeot por siete años después de finalizar la fusión, con la excepción de que los Peugeot podrán aumentar su accionariado hasta un máximo del 2,5% en la entidad combinada (o al 5% a nivel de PSA) mediante la compra de títulos de Bpifrance y/o Dongfeng.

Exor, Bpifrance y la familia Peugeot estarán sujetos a un bloqueo de tres años con respecto a sus participaciones, aunque a Bpifrance se le permitirá reducir su participación un 5% en PSA o un 2,5% en la compañía fusionada.

Dentro de los accionistas de PSA también se encuentran firmas como Capital Group Companies, con un 4,98%; Norges Bank, con un 2,94%; Vanguard Group, con un 1,83%; Dimensional Fund Advisors, con un 1,72%, o BlackRock, con un 1,53%. Todas ellas tendrán la mitad de lo que poseen actualmente una vez se complete la fusión, dentro de 12 o 15 meses.

 Por su parte, la tarta actual de FCA está compuesta, además de por los Agnelli, por Harris Associates (3,97%), BlackRock (3,24%), Baillie Gifford and Company (2,35%), Vanguard Group (2,12%) y Deutsche Bank (1,2%), entre otros inversores. 

PSA-Fiat Chrysler será el cuarto grupo automovilístico más grande del mundo por volumen de ventas (con 8,7 millones de unidades matriculadas por año) y con un valor en Bolsa de 45.000 millones de euros. 

La empresa fusionada obtendrá unos ingresos anuales de unos 170.000 millones de euros, unos resultados de explotación superiores a 11.000 millones de euros y un margen operativo del 6,6%. PSA facturó 74.000 millones el año pasado y contabilizó un beneficio neto de 3.295 millones, mientras que FCA ingresó 115.410 millones y tuvo unas ganancias netas de 3.632 millones.

También se prevé que las sinergias (3.700 millones por ejercicio) generen un flujo de caja neto positivo desde el primer año y que aproximadamente el 80% de estas se materialice en el cuarto año de la fusión.

Fuente: El País