El BBVA ha llegado a un acuerdo económico de 1,7 millones de euros con su exdirectivo Antonio Béjar, el único imputado en el caso BBVA-Villarejo que fue despedido de manera fulminante por la entidad coincidiendo con su interrogatorio en la Audiencia Nacional. Este viernes se celebraba el juicio por un despido que Béjar consideraba improcedente y que asociaba a represalias del banco por declarar ante el juez Manuel García-Castellón y la Fiscalía Anticorrupción acerca de los encargos que el BBVA hizo a las empresas del comisario jubilado.

El acta de conciliación recoge que Béjar acepta no trabajar durante dos años en empresas competidoras de la entidad bancaria o su filial DCN (Distrito Castellana Norte) a cambio de la compensación bruta de 1,7 millones, con una serie de condiciones. Ente ellas que el exdirectivo tendrá que reintegrar 910.000 euros brutos en caso de ser condenado por sentencia firme a más de un año de cárcel en el caso BBVA-Villarejo. Según el acuerdo, Béjar consolida 890.000 euros brutos.

Béjar no había recibido indemnización del banco tras su despido. Finalmente, tras una hora y media de acto de conciliación el que fuera presidente de Distrito Castellana Norte (DCN) y el banco han acordado unas condiciones para que no se celebrara el juicio. El acuerdo no implica la vuelta de Béjar a la entidad.

El BBVA le destituyó como presidente de DCN el 27 de julio pasado tras su paso por la Audiencia Nacional, pocos días antes de que el Ayuntamiento de Madrid aprobara la macroperación inmobiliaria que pilota esta entidad. Béjar está investigado por los delitos de cohecho activo y revelación de secretos en la pieza del caso Tándem que trata de esclarecer el papel del banco en la contratación de la trama del comisario Villarejo.

La salida de Béjar se produjo cuando estaba en excedencia del banco, ya que DCN es una filial del BVA. Una vez cesado de ese puesto, Béjar tenía derecho a su incorporación a la entidad, algo que finalmente no se produjo.

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Fuente: El País