Hoy era un día clave para el que fuera presidente de DCN, Antonio Béjar. Se celebraba el juicio por su despido en BBVA en septiembre en el marco de la investigación interna de las relaciones del banco con el excomisario Villarejo. El despido fue considerado por el directivo improcedente y por el que no recibió indemnización ninguna. Pero al final, no se ha celebrado el juicio ya que  Antonio Béjar, junto a su abogado, Javier Gómez Bermúdez, ha llegado a un acuerdo con el banco, y el exdirectivo ha decidido retirar la demanda, razón por la que el juez ha declarado al final el despido procedente. 

El acuerdo conlleva que Béjar recibirá 1,7 millones de euros brutos, sujeto a ciertas condiciones, como que el directivo no podrá competir durante 24 meses ni con BBVA, ni con DCN. De esta forma, no podrá realizar actividades en empresas competidoras de la entidad bancaria o su filial, Distrito Castellana Norte. El pacto de no competencia está sujeto a una cláusula ‘clawback’ que, de ser incumplida, conllevaría la devolución de la compensación económica. Así, en caso de incumplir el pacto de no competencia, BBVA dejará de abonar las cantidades pendientes y Béjar deberá reintegrar las percibidas hasta esa fecha.

Tras más de dos horas de deliberaciones dentro y fuera de la sala del juzgado nº 12 de lo Social de Madrid, las partes han llegado a un acuerdo, del que se desconocen los detalles, pero que en la práctica implica que Béjar ha desistido de su demanda, previsiblemente a cambio de una compensación económica.

El acuerdo no implica el reingreso del exdirectivo en el banco, cuyo despido se produjo sin indemnización ni derecho a pensión, explican fuentes jurídicas. Estas mismas fuentes jurídicas aseguran que es muy normal llegar a acuerdos extrajudiciales en estos casos.  

Otras condiciones impuestas en el acuerdo alcanzado entre las partes, supone que Béjar dejará de cobrar los 1,7 millones de euros si incumple el acuerdo de incompetitividad. El préstamo social de la vivienda con salgo vigente de 274.176,09 euros, se reconvertirá en dos meses en un préstamo comercial con las condiciones fijadas en cada momento para el exempleado (actualmente, euribor más 1,5%, con el mismo calendario de pagos. 

La compensación se abonará prorrateada en 24 meses, a razón de 70.833,33 euros brutos cada uno de ellos, previa deducción del IRPF en los últimos cinco días de cada mes. El primer pago de la compensación será el 25 de marzo de este año, y el fin de «este pacto de no competencia», será en febrero de 2022.

Béjar consolidará 890.000 euros brutos de la suma total, mientras que 910.000 euros deberán ser reintegrados si resulta condenado por sentencia firme en el ‘caso Villarejo’ con más de un año de prisión.

A finales de julio de 2019, Béjar fue destituido como presidente de Distrito Castellana Norte -sociedad participada por BBVA-, tras ser citado por la Audiencia Nacional en la investigación del espionaje que encargó BBVA al excomisario en 2004 y que se prolongó hasta 2017. Su salida de DCN se produjo días antes de que se aprobó la macroperación inmobiliaria de esta entidad, por el Ayuntamiento de Madrid.

BBVA destituyó a Antonio Béjar como presidente de DCN el 27 de julio del año pasado tras declarar ante la Audiencia Nacional como investigado por los delitos de cohecho activo y revelación de secretos en la pieza que trata de esclarecer el papel del banco en la contratación supuestamente ilegal de la trama corrupta del comisario José Manuel Villarejo.

El despido de Béjar se produjo porque estaba en excedencia del banco, ya que DCN es una filial. Una vez que había sido cesado, Béjar tenía derecho a su incorporación a la entidad, algo que finalmente no se ha producido. El exdirectivo había solicitado la indemnización.

Fuente: Cinco Días