La grave crisis desatada en Boeing por los accidentes del modelo 737 MAX se ha cobrado la cabeza de su consejero delegado, Dennis Muilenburg. «El consejo de directores ha decidido que es necesario un cambio de liderazgo para restaurar la confianza en la compañía mientras sigue adelante en la tarea de reparar las relaciones con los reguladores, los clientes y todos los afectados», señaló la compañía este lunes en un comunicado.

El presidente de la empresa, Dave Calhoun, reemplazará a Muilenburg el 13 de enero, y el jefe financero, Greg Smith, asumirá el timón durante estas semanas de transición. El gigante estadounidense también comunicó la semana pasada que suspendería la producción del modelo tras su implicación en dos accidentes, que causaron la muerte de más de 300 personas.

Fuente: El País