El Banco de España calcula que la economía española creció el 0,4% en el cuarto trimestre y el 2% en el conjunto del año, lo que supone cuatro décimas menos respecto al crecimiento registrado en 2018 y una décima por debajo de lo previsto por el Gobierno para 2019.

La entidad explica en su informe trimestral que la ralentización del crecimiento se debe al empeoramiento del contexto exterior y de la pérdida de dinamismo de la demanda interna, derivado del agotamiento del consumo de bienes duraderos que quedó postergado durante la crisis y de la incertidumbre que afecta sobre todo a la inversión empresarial.

El Banco de España considera que la fase expansiva de la economía se vería reforzada con la constitución de un Gobierno estable que adoptara políticas orientadas a la corrección del déficit público estructural y a retomar las reformas necesarias para aumentar la productividad de la economía y su capacidad de creación de empleo.

Fuente: El País