Apple tiene un equipo secreto que trabaja en satélites y tecnología inalámbrica asociada y, de acuerdo con personas familiarizadas con el proyecto, está explorando nuevas formas de enviar datos -por ejemplo, a través de la conexión a internet- directamente a dispositivos.

El fabricante del iPhone, con sede en Cupertino (California), tiene cerca de 12 ingenieros de diseño aeroespacial, satelital y de antenas trabajando en el proyecto con el objetivo de aplicar los resultados dentro de cinco años, dijeron esas fuentes, que pidieron que no se revelara su identidad ya que se trata de una estrategia interna de la empresa. El trabajo aún se encuentra en una etapa inicial y podría abandonarse, dijeron las fuentes, que añadieron que aún no se ha concretado una dirección y uso claro de los satélites. No obstante, el máximo responsable de Apple, Tim Cook, ha expresado interés en el proyecto, indicando que es una prioridad de la compañía.

Los esfuerzos de Apple con los satélites de comunicaciones y las tecnologías inalámbricas de próxima generación tienen como objetivo enviar datos al dispositivo del usuario, reduciendo potencialmente la dependencia de operadores inalámbricos, o conectando dispositivos sin la necesidad de una red tradicional. Apple también podría estar desarrollando satélites para un seguimiento de ubicación de dispositivos más preciso, lo que permitiría la mejora de mapas y nuevas funciones.

No queda claro si Apple tiene el objetivo de centrarse en el desarrollo costoso de una constelación de satélites, o si recurrirá a equipos terrestres que recabarían datos de satélites existentes y los transmitiría a dispositivos móviles. Northrop Grumman Corp., Lockheed Martin Corp. y Boeing Co. son los mayores fabricantes de satélites. Una portavoz de Apple rehusó hacer comentarios.

Amazon.com  tiene previsto desplegar más de 3.000 satélites como parte de futuras constelaciones. Sin embargo, el sector está plagado de fracasos. Iridium solicitó la protección por bancarrota en 1999, y Teledesic abandonó el plan de un “internet desde el cielo” hace más de 10 años. Las nuevas iniciativas de Facebook, SpaceX y Amazon tienen un largo camino por delante antes de generar ingresos, y Apple rara vez entra en un nuevo sector a menos que haya una forma clara de ganar dinero.

“La lección de fracasos anteriores como Iridium, Globalstar y Teledesic es que es muy difícil encontrar un plan de negocio viable para un proyecto de comunicaciones satelitales de miles de millones de dólares”, dijo Tim Farrar, experto en satélites y director de TMF Associates.

En los últimos meses, Apple ha comenzado a contratar a nuevos profesionales de software y equipamiento y a buscar ingenieros con experiencia en el diseño de componentes para equipos de telecomunicaciones. La compañía también emplea ejecutivos en los sectores de envíos de datos aeroespaciales e inalámbricos.

El equipo está dirigido por los ex ingenieros aeroespaciales Michael Trela y John Fenwick, que dirigieron la compañía de imágenes satelitales Skybox Imaging antes de su venta a Google en 2014. El dúo lideró el negocio de satélites y naves espaciales de Google antes de abandonar la compañía a la vez para comenzar una nueva iniciativa de Apple en 2017, informó Bloomberg News en ese momento.

Durante el primer año y medio en Apple, Trela y Fenwick exploraron las posibilidades de desarrollar tecnología satelital y de comprender los problemas que querían resolver, y en los últimos meses han comenzado intensificar su trabajo en el proyecto. La iniciativa sufrió un revés a principios de este año cuando el ex líder del proyecto, Greg Duffy, se marchó de Apple.

En su perfil de LinkedIn, Duffy decía que trabajaba en proyectos que incluían “comunicaciones satelitales, móvil, y productos/tecnologías para el hogar”. Duffy no quiso comentar más específicamente sobre su trabajo en Apple.

El trabajo en tecnología satelital es uno de los varios “proyectos especiales” en curso de la compañía, una denominación que Apple utiliza para referirse al desarrollo de una nueva categoría importante de productos.

Bloomberg informó previamente que Apple también está trabajando en un casco de realidad virtual, el cual podría introducirse en el mercado en 2021. Posteriormente, la compañía introducirá gafas de realidad aumentada, pantallas MicroLED para dispositivos futuros, nuevos productos para el hogar, tecnología de automóviles autónomos y un Apple Watch que pueden analizar la química de la sangre para determinar los niveles de azúcar del usuario. Apple también está desarrollando su propio chip interno para reemplazar el procesador de Intel Corp. para su Mac, y para sustituir el componente de módem para sus móviles de Qualcomm Inc. e Intel Corp.

Durante la gestión de Cook, Apple ha aumentado su presupuesto para investigación y desarrollo rápidamente. En 2019, la compañía ha gastado 16.000 millones de dólares, un incremento del 14% respecto al año anterior, según los informes regulatorios de la compañía. Uno de los principales objetivos de Apple es desarrollar la tecnología en la que se basan sus productos dentro de la empresa, y eso es lo que el trabajo en satélites podría facilitar en última instancia.

Fuente: Cinco Días