Qué pena, Adam Neumann. Hace unos meses, los banqueros del cofundador de WeWork pregonaron que el valor de su matriz era de 65.000 millones de dólares. Ahora su mayor patrocinador, SoftBank, le está instando a que rechace una OPV que puede fijar el valor de The We Company en menos de 20.000 millones, dice el FT. El problema es que WeWork no puede durar mucho tiempo sin las ganancias de una OPV.

SoftBank y su Vision Fund han inyectado casi 11.000 millones en la firma de subalquiler de oficinas, a un valor total de 47.000 millones. Reducir eso a más de la mitad –y quizás también sufrir una fuerte dilución– sería humillante para SoftBank, mientras recauda fondos para Vision Fund 2.

Para WeWork, sin embargo, no salir a Bolsa podría ser desastroso. El negocio, de rápido crecimiento, depende de tener una gran cantidad de efectivo para gastar en reformas de oficinas, sofás, grifos de cerveza y similares, así como en acuerdos para traer nuevos inquilinos. El año pasado las ventas se duplicaron con creces hasta alcanzar los 1.800 millones. Pero el negativo flujo de caja operativo y los fuertes gastos de capital arrastraron el flujo de caja libre a menos de 2.200 millones.

Neumann necesita que las ganancias de la OPV sean de al menos 3.000 millones para desbloquear créditos bancarios de hasta 6.000 millones. Tenía cerca de 2.500 millones de efectivo a finales de junio, pero a su ritmo de inversión eso no durará mucho tiempo.

Incluso con 9.000 millones más disponibles, es posible que se le acabe el dinero en cinco años, asumiendo que el crecimiento de los ingresos cae del 100% de 2018 al 30% en 2023, y que el flujo de caja operativo se sitúa en el 19% de ingresos de su homólogo IWG también en esa fecha.

¿Podría SoftBank llenar el vacío si no se produce una OPV? Es poco probable, ya que los inversores de Vision Fund vetaron una inversión mayor el año pasado, e incluso es probable que la matriz japonesa no pueda desembolsar más de 10.000 millones. WeWork parece estar quemando efectivo más rápido de lo que puede sustituirlo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Fuente: Cinco Días