Dentro de su plan para vender la división de servicios, Ferrovial ha cerrado la venta de Broadspectrum, su filial en Australia y Nueva Zelanda, por 303 millones de euros, más otros 24  de deuda. La venta se ha pactado con la firma especializada en infraestructuras Ventia Services Group.

Según ha comunicado Ferrovial a la CNMV, la operación tendrá un impacto negativo en la cuenta de resultados de 270 millones de euros, a aplicar en este último trimestre de 2019. Con todo, la operación está pendiente de la aprobación de los servicios de competencia.

Si bien Ferrovial había puesto en venta la totalidad de su negocio de servicios, la operación cerrada en Oceanía supone la venta de una parte. La empresa explica que «el apetito inicial por el perímetro completo de Ferrovial Servicios ha dado lugar a un enfoque más concreto». La empresa asegura que continúa «comprometida con su desinversión, habiéndose observado un mayor interés en negocios y/o geografías específicas», ha detallado.

Broadspectrum registró un resultado bruto de explotación de 33 millones entre enero y septiembre, y 61 millones el año pasado, con unas ventas de 1.684 millones de euros. Es una empresa que da servicios de construcción y mantenimiento para distintos sectores, como el energético, los transportes o el inmobiliario. La empresa española compró Broadspectrum en 2016, tras lanzar una opa de 515 millones sobre el 100% de la empresa australiana, que dejó de cotizar en Bolsa.

Broadspectrum se vio señalada por su papel prestando servicios a dos centros de inmigrantes ilegales y solicitantes de asilo –Centros Regionales de Procesamiento, los llama la empresa– en Manus (Papúa Nueva Guinea) y en la isla de Nauru. Estas operaciones que terminaron poco después de la compra por Ferrovial, en 2017, tras las fuertes críticas al tratamiento otorgado a los ‘sin papeles’ en estos centros.

Fuente: Cinco Días