El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman, ha explicado que «una cuestión de miedo» fue clave para la cancelación del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona. En una entrevista con EL PAÍS publicada este viernes, Hoffman explica cómo se llegó a la decisión: «El miércoles por la mañana teníamos buenas sensaciones. Y hasta por la tarde pensamos que se iba a celebrar. Pero cuando analizamos todos los factores, estábamos ante una decisión muy difícil: era imposible realizar el congreso. No teníamos opción». Y explica: «Las autoridades sanitarias estaban preparadas, pero es el miedo del ecosistema el que nos forzó a tomar la decisión».

Hoffman también defiende en la entrevista que la decisión se tomó por causas de fuerza mayor y que eso tendrá repercusiones legales: «Es un caso de fuerza mayor, las cláusulas de los contratos son muy claras en esta situación. Las cláusulas de los contratos establecerán lo que se debe hacer. No soy abogado, pero estoy seguro de que los abogados de todo el mundo están analizándolo para decidir qué acciones tomar», señala.

En entrevistas posteriores con los diarios La Vanguardia y El Periódico, Hoffman ha asegurado que la presencia del MWC en Barcelona irá más allá de 2021, y preguntado por si se alargará después de 2023, hasta cuando han firmado contrato, ha dicho: «No puedo especular con el futuro. Pero sí puede decir que mi deseo es… Barcelona es nuestra casa. Estamos muy bien con nuestros socios».

Sobre la cancelación del congreso, ha afirmado que se vieron forzados a tomar la decisión, que ha calificado de increíblemente complicada: «No es que quisiéramos tomarla porque queríamos que el MWC se celebrara, pero fue imposible».

Ha asegurado que no tiene constancia de reclamaciones de empresas afectadas, y ha dicho que no pidieron a las administraciones que declararan la emergencia sanitaria: «Nosotros no somos autoridades sanitarias. Nunca haríamos una cosa así».

Afirma que están «extremadamente contentos» con el trato de las administraciones y, preguntado por otras ferias internacionales que se celebrarán en otras ciudades, ha considerado que el tamaño y el volumen de asistentes al MWC ha sido el principal motivo de preocupación.

«Creo que si el MWC se hubiera celebrado la semana pasada, no habría habido ningún problema», y cree que han tenido mala suerte con el calendario porque el congreso coincidía con el momento más álgido del coronavirus.

Ha negado la posibilidad de que la cancelación sea efecto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y ha dicho que, a pesar de grandes empresas chinas no anularon su participación, «otras más pequeñas y mucho menos conocidas están entre las que decidieron no venir».

Preguntado por si tienen seguros que cubran la cancelación, ha afirmado que, al tomar la decisión de no celebrar el congreso, se tuvo en cuenta la salud y la seguridad, no el impacto financiero: «Sinceramente desconozco qué tipo de cobertura aseguradora tenemos y sus condiciones. Pero en todo caso ninguna póliza cubre el miedo y es con lo que tenemos que tratar».

Fuente: Cinco Días