Iberdrola ha registrado un beneficio neto en el primer semestre de 1.644,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 16,6% respecto a igual periodo de 2018. El Ebitda alcanzó los 4.989 millones, con una mejora del 12,5%, una cifra en línea con los 4.900 millones esperados por los analistas que recoge Bloomberg.

Ignacio Sánchez Galán, presidente del grupo, ha señalado que el crecimiento de dos dígitos «pone de manifiesto el éxito de nuestro modelo de negocio, basado en la apuesta por las energías limpias, los activos regulados y una acertada diversificación geográfica”

Galán ha añadido que la compañía está ejecutando el plan estratégico «a mayor ritmo de lo esperado» y ha anunciado una mejora en la previsión de beneficio neto para final de año «superior al 10%».  

La compañía atribuye esta mejora al crecimiento de los negocios de redes y generación y clientes. El negocio de redes registró buena evolución en Brasil (con revisiones tarifarias positivas aprobadas en mayo de 2018, aumento de la contribución de los activos de transporte, impacto positivo de las eficiencias y una mayor demanda) así como por el crecimiento del negocio en Estados Unidos.

Por su parte, en el negocio de renovables, la mayor producción eólica marina por la contribución de Wikinger (entró en funcionamiento el año pasado) junto con la contribución de la nueva capacidad instalada en México y Brasil, casi compensan la menor producción en España y Estados Unidos.

En cuanto al negocio de Generación y Clientes, se beneficia del buen comportamiento en España
y México, aunque haya menor aportación de Reino Unido por menores precios y demanda.

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Fuente: Cinco Días