La GSMA, organizadora del Mobile World Congress de Barcelona, se niega a pagar indemnizaciones a las empresas afectadas por la cancelación de la mayor feria del móvil. Su consejero delegado, John Hoffman, dejó ayer clara cuál será su defensa ante la petición de cualquier compensación: «La cancelación del Mobile ha sido por el coronavirus. Ha sido una causa mayor», sentenció, dejando caer que las indemnizaciones por la suspensión las pagarán los seguros en virtud de esa «causa de fuerza mayor» que amparan los estudios sanitarios de que disponen.

Hoffman y el director general de la GSMA, Mats Graryd, declinaron dar detalles sobre las pólizas que tienen contratadas, pero la cuestión no parece que vaya a ser fácil. Los expertos ya avanzan una guerra judicial, con múltiples litigios, que puede durar años. Y es que tal y como apunta Ivan Pasarisa, director técnico del bróker de seguros y reaseguros RibéSalat, Ivan Pasarisa, la GSMA canceló la feria contra las indicaciones de las autoridades españolas que aseguraban que no había ningún riesgo de salud en España y no había declarada alarma sanitaria en el país.

Justo a ello se refirió la delegada del Gobierno de Cataluña, Teresa Cunillera, que compartió mesa con los responsables de la GSMA en la rueda de prensa celebrada ayer para informar sobre la cancelación. «Lamentamos la decisión de la GSMA, aunque la respetamos. Todos los datos hoy disponibles muestran que en España no hay peligro de salud pública. Además, la OMS no ha establecido restricciones en el tránsito de personas ni de mercancías por el coronavirus». Un punto que será clave si llega la batalla legal. Según la revista BDS, Willis Towers Watson es el bróker de seguros del MWC, que cuenta con una cobertura de 120 millones de euros, que no incluye la cobertura de pandemia.

Dura reacción

La cancelación del Mobile fue duramente contestada ayer por el Gobierno, que emitió una nota donde afirmaba «que no son razones de salud pública en España las que han motivado» la decisión. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, incluso habló de «otras causas» que competen a los organizadores, sin precisar cuales. El Ejecutivo, no obstante, se felicitó por el anuncio de la GSMA de «mantener su compromiso y seguir celebrando esta importante cita en Barcelona en las siguientes ediciones».

Pasarisa apuntó que las ferias y congresos contratan seguros de contingencias, que cubren los gastos derivados de la cancelación a causa de inclemencias meteorológicas, actos o amenazas terroristas, incomparecencia de personas clave o prohibición del evento derivada de la autoridad competente, entre otros. «En el caso del MWC, se podría llegar a cubrir la inutilización de las instalaciones (Fira de Barcelona), por incendio, inundaciones, explosiones e incluso por pandemia. El problema es que la OMS no ha declarado el coronavirus como pandemia internacional, por lo que este último supuesto podría quedar descartado», precisa.

Graryd aseguró que aún no han analizado los costes asociados a la cancelación, pero reiteraron que esta «no ha sido por cuestiones financieras sino solo de salud». Según Hoffman, «Muchas personas que suelen asistir no podían viajar por la cuarentena. El Mobile es un evento donde no importa la calidad no la cantidad y este año iban a venir 8.000 CEO. Las compañías temían que sus directivos tuvieran que estar en cuarentena. Teníamos una gran responsabilidad: la salud y salvaguardar la reputación del evento».

Hoffman precisó que la cancelación del MWC no supone nada contra Barcelona o España, y no quiso hablar de si tras la crisis de la feria puede estar la guerra comercial entre EE UU y China. Lo que sí precisó es que no se dará a la Fira un año más de contrato por la edición perdida, así que sigue hasta 2023.

El responsable de la GSMA sí indicó que antes de cancelar la feria se plantearon hacer un Mobile reducido, «pero las empresas nos aseguraron que no asistirían. La otra opción era aplazarlo, pero era complicado porque es imposible saber cómo evolucionará» el brote.

Tanto los responsables de la GSMA como las alcaldesas de Barcelona, Ada Colau, y de L’Hospitalet, Núria Marín, coincidieron en que hay que pasar de lamentos y pensar ya en el MWC de 2021. «Ya hemos empezado a trabajar para que sea la mejor edición». «El miedo ha provocado la cancelación de esta, pero debemos convertir la crisis en oportunidad. Seguiremos trabajando con lealtad para que la de Barcelona siga siendo la mejor feria móvil del mundo», dijo el consejero Jordi Puigneró.

Fuente: Cinco Días