Ni Holanda ni Roma ni Milán. Han sido los jueces españoles los que han bloqueado la fusión de las dos Mediasets. La Audiencia Provincial de Madrid ratifica en un auto al que ha tenido acceso CincoDías las medidas cautelares que adoptó en octubre el juzgado de lo mercantil número 2 de Madrid  y que suponían la “suspensión cautelar de los acuerdos sociales aprobados en la junta de Mediaset España, celebrada el pasado 4 de septiembre de 2019”. Bolloré gana, Berlusconi pierde.

Así, la fusión planteada en junio del año pasado entre Mediaset España y su matriz italiana queda definitivamente invalidada. Los Berlusconi tendrán que reformular la operación o negociar con Vivendi la venta de su participación si quieren seguir adelante con la integración. La fusión bajo las condiciones iniciales está muerta, puesto que la legislación holandesa, donde se quiere trasladar el domicilio social, exige que una operación de este tipo quede inscrita en el registro en un plazo inferior a seis meses desde su luz verde en junta. La fecha límite se sitúa, por lo tanto, a inicios de marzo. No hay manera de que se apruebe dadas las circunstancias.

«Vivendi está muy satisfecha con la decisión de hoy del Tribunal de Apelación de Madrid. El proceso de fusión (…) permanece en suspenso desde que el Tribunal rechazó la petición de Mediaset de anular la decisión del Tribunal de Comercio del pasado mes de octubre. El Tribunal confirmó que la fusión prevista fue impuesta de manera abusiva por Mediaset y su accionista de control Fininvest en detrimento de todos los accionistas minoritarios. La decisión de hoy, sin posibilidad de apelación, es un paso importante en la demostración por parte de Vivendi de que el plan de fusión es ilegal», señala un portavoz de Vivendi.

Berlusconi controla la matriz con un 44,2% del capital a través de Fininvest (un 45,86% de los votos, debido a que el 3,66% es autotcartera) y Vivendi es dueño del 28,8% (equivalentes al 29,9% en derechos de voto). Pero la mayor parte de esta participación, el 19,2%, se traspasó en 2017 al fideicomiso Simon Fiduciaria, que de entrada carece de derechos de voto, por una decisión del supervisor italiano del sector de las telecomunicaciones.

El auto de la Audiencia, además, no da lugar a recurso de ningún tipo. De nada sirve ya que los jueces italianos y holandeses se pronuncien, puesto que la fusión está invalidada en España. La sentencia, por lo tanto, carece de relevancia.

Mediaset trató de recomponer la fusión, al modificar determinados aspectos de los estatutos de la empresa que agruparía los activos de las dos Mediasets y que tendría su sede en Holanda, denominada MediaForEurope (MFE). Votó los cambios en una junta celebrada en Milán el pasado 10 de enero y en otra celebrada en Madrid el pasado 5 de febrero. Pero, de nuevo, Mediaset impidió votar a Vivendi por toda su participación. Las modificaciones quedaron, por tanto, aprobadas. Fuentes conocedoras de la situación señalan que estas últimas votaciones no suponen un acuerdo de integración, sino un cambio en determinadas condiciones de la nueva empresa, por lo que no tendrán consecuencias a la hora de que pueda seguir la fusión.

Entre los cambios aprobados en las últimas juntas destacan los términos y condiciones para la asignación inicial de las acciones de lealtad, las mayorías reforzadas para el nombramiento y cese de administradores de MFE; la cláusula penal por incumplimiento de obligaciones; y se introducen cambios en el futuro consejo de administración de MFE.

El auto sentencia que «si los nuevos acuerdos implican o no la sustitución de los anteriores y el alcance de esa eventual sustitución es una cuestión a decidir en primera instancia por el juzgado». Es decir, se debe esperar a la sentencia, que puede tardar meses, con lo que la fusión actual queda descartada.

El grupo francés no pudo votar por el 19,92% que controla a través del fideicomiso Simon Fiduciaria por una decisión del supervisor italiano del sector de las telecomunicaciones. El Abogado General del Tribunal de Justicia de la UE ya ha avisado de que este veto es contrario al derecho europeo  Vivendi sí pudo votar tanto en la junta de septiembre por el 9,98% que controla directamente. 

En el auto español, los jueces reconocen que se han modificado varios aspectos de los estatutos de MFE en las juntas celebradas en enero, en Milán, y en febrero, en Italia, pero al mismo tiempo señalan que esos cambios no son óbices para que se mantengan las medidas cautelares. La Audiencia reconoce que la estructura del voto de lealtad está diseñado para blindar absolutamente el control de Fininvest (los Berlusconi) sobre MFE. A cinco años, los Berlusconi tendrían el 56,35% de los votos y Vivendi, el 36,85%.

El auto añade que la suspensión de la fusión pueda  dificultar «la actividad patrimonial o económica de la demandada de modo grave y desproporcionado respecto del aseguramiento que aquella medida representaría para el solicitante, hasta el punto de que puede continuar con su actividad tal y como la ha desarrollado hasta la fecha». «El mantenimiento de la medida solo supone que Mediaset España mantenga su estatus actual», remarca en otro punto del escrito.

Fuente: Cinco Días