En las últimas semanas del año las empresas aceleran los ajustes de las cuentas empresariales para llegar a 2020 con los deberes hechos y un balance más saneado. En un año en el que las provisiones han estado a la orden del día, los resultados de 2019 se antojan más débiles de lo esperado. Los ajustes acometidos en los últimos meses acentuarán la caída del beneficio de las empresas del Ibex, algo que ya quedó patente a cierre del tercer trimestre, cuando el balance de las ganancias de las grandes cotizadas españolas arrojaba un descenso del 20%. Es de esperar que este recorte se acentúe.

El sector financiero y el energético han liderado el ranking. La última en sumarse fue este jueves BBVA que, al cierre del mercado, afloró un deterioro de 1.350 millones netos (1.500 millones de dólares) en las cuentas de 2019. La razón alegada por la entidad fue la pobre evolución del negocio en EE UU, especialmente en el segundo trimestre, coincidiendo con las tres rebajas de los tipos de interés por parte de la Fed. Las provisiones de BBVA se suman a los saneamientos por más de 12.000 millones que habían comunicado las firmas del Ibex hasta la fecha. A falta de dos semanas para el cierre del ejercicio, las grandes empresas españolas acumulan provisiones por un importe cercano a los 14.000 millones de euros. Esta cifra duplica los justes por valor de 6.900 millones del pasado ejercicio.

Aunque los saneamientos más importantes atañen al sector energético en su intento de ser menos contaminantes y acelerar la transición energética, el bancario no ha quedado al margen. A diferencia de los años de la crisis, en los que las provisiones iban destinadas a cubrir la exposición al ladrillo y cumplir con las exigencias regulatorias, en esta ocasión han sido los negocios en el exterior los que han justificado los saneamientos. Santander, el otro coloso del sistema financiero español, recoge en sus cuentas del tercer trimestre unas dotaciones por valor de 1.491 millones netos correspondientes al deterioro del fondo de comercio en Reino Unido. A esta cuantía se añade una provisión adicional de 103 millones por los seguros de protección de pagos en el país británico y otros cargos de 40 millones de euros. Con anterioridad, en el primer semestre del año, la entidad que preside Ana Botín anunció una reestructuración de costes en España y Reino Unido que ascienden a 814 millones. En 2019 los saneamientos del banco ascienden a 2.451 millones

Sin abandonar el sector financiero, pero con una repercusión mucho más reducida, están los gastos de 978 millones de CaixaBank fruto del acuerdo laboral tras el ERE anunciado por la entidad. En términos netos el impacto alcanza los 685 millones. A esto se suman las provisiones de Mapfre de 77 millones para sanear el negocio de asistencias y la provisión de 384 millones que anunció Bankia que se corresponde al coste de las ventas de carteras de crédito y al deterioro de activos financieros.

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Pero por encima de todos los ajustes sobresalen los de Repsol. La petrolera siguió la estela de Naturgy en 2018, y a principios de diciembre comunicó unos deterioros y provisiones por valor de 4.800 millones netos en las cuentas de 2019. El objetivo de la compañía es convertirse en una compañía de cero emisiones netas de CO2 en 2050.

El auge de las energías renovables está acelerando el abandono y devaluación de los activos de carbón, nucleares y de petróleo de las representantes del sector energético en España, que están inmersas en la carrera hacia la transición energética. Endesa procederá este año al cierre de sus plantas de carbón. Para ello, a finales de septiembre recogió en sus cuentas un deterioro contable de su valor de 1.398 millones, que se traduce en un impacto en el resultado neto de 1.052 millones. A cierre del tercer trimestre, este ajuste era el responsable de la caída del 85,2% de su beneficio (176 millones).

Telefónica, otro peso pesado del Ibex, no se ha librado en 2019 de los ajustes. En los resultados del tercer trimestre la teleco española registró un ajuste 1.500, que van destinados a financiar el plan de suspensión individual de empleo (PSI) introducido en el nuevo convenio colectivo para sus filiales en España.

La lista la cierra Ferrovial, que su resultado bruto de explotación estuvo lastrado por unos ajustes de 345 millones en el negocio de la construcción. En términos netos, el impacto alcanza los 212 millones. A ello se suman los 77 millones (33 millones en términos netos) de los ajustes de vuelos regionales en Reino Unido y los 18 millones (21 millones netos) de su negocio de autopistas. En total, los saneamientos netos de la empresa que preside Rafael del Pino se sitúan en 266 millones de euros.

Fuente: Cinco Días