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Las grandes constructoras pagan al fisco español el 1,2% de sus beneficios globales; la gran banca, el 2,9%

La nueva estadística de la Agencia Tributaria aviva un encendido debate sobre cómo se mide realmente la contribución de las empresas a las arcas públicas. El tipo legal del impuesto de sociedades está fijado en el 25% sobre la base imponible para la mayoría de las empresas y en el 30% para los bancos y petroleras. La clave de la controversia es el camino que va del resultado contable —los beneficios declarados por una sociedad— a la base imponible. Y ahí, las empresas más grandes y más internacionalizadas salen perjudicadas en la comparativa.

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La Agencia Tributaria obvia este debate y ofrece los datos tanto del tipo sobre la base imponible (el que marca la ley) como el calculado sobre los beneficios, que suelen utilizar los políticos para cuestionar la poca contribución de las empresas al fisco.

Según este polémico cálculo, las grandes empresas (los grupos consolidados) pagan de media un 5,99% sobre sus beneficios, frente a las pequeñas y medianas empresas que pagan un 16,93%. La prolija estadística de Hacienda ofrece detalles sobre los tipos por empresas, sectores y niveles de facturación.

Las grandes corporaciones bancarias liquidan en España un 2,84% de sus beneficios globales. Los grupos de aseguradoras son las que registran un mayor tipo efectivo, con el 13,7%. Eso sí, las empresas que no están integradas en un gran grupo y no consolidan soportan una tasa mayor, un 16,93% de media. En este epígrafe, la banca pequeña o mediana tiene una tasa sobre beneficios del 24,24%.

Un cálculo polémico

El tipo efectivo sobre resultado contable es uno de los indicadores que incluye periódicamente la Agencia Tributaria en sus estadísticas sobre el impuesto de sociedades. Trata de reflejar la parte de los beneficios globales que se destinan al pago del impuesto en España. Este cálculo, que realiza y difunde Hacienda, recibe muchas críticas y genera un intenso debate. Los expertos consideran que esta fórmula de determinar el tipo de gravamen no refleja realmente el esfuerzo fiscal que hacen las empresas. Porque, argumentan, no tiene en cuenta que los dividendos aportados por las filiales en el extranjero, que se integra en los resultados, ya han pagado impuestos en el país de origen. Tampoco se consideran las bases imponibles negativas, por las pérdidas acumuladas de años anteriores y otros beneficios fiscales que, explican, corrigen desajustes a la hora de calcular el impuesto. De los 192.121 millones de euros de beneficios que declaran las empresas en España, unos 105.000 millones proceden de las filiales en el extranjero que ya han tributado donde operan.

Por ejemplo, una gran empresa constructora con sede en España pero que ha internacionalizado su negocio y cuya actividad principal está en otros países aparecerá con un tipo efectivo sobre beneficios muy reducido. Por eso, las grandes constructoras que facturan más de 1.000 millones de euros tienen un tipo efectivo sobre beneficios del 1,16%.

No considera los beneficios de las filiales en el extranjero

Entonces, ¿es mucho o poco que los grandes grupos de bancos paguen solo de media un 2,9% sobre sus beneficios o las constructoras un 1,16%? Depende. El gravamen real sobre la base imponible —la fórmula ortodoxa de calcular la carga fiscal— que pagan estos grupos asciende al 22,43% y al 16,45% respectivamente.

«El objetivo de la publicación es ofrecer una visión completa del impuesto, incluyendo, entre otras variables, la cuota líquida consolidada del Impuesto sobre Sociedades que es la medida adecuada de la aportación del conjunto de las sociedades a los ingresos tributarios del Estado», señala el fisco en una presentación que explica la nueva estadística.

El tipo efectivo sobre los beneficios para el total de empresas es del 10,5%, con diferencias significativas entre empresas: Los grupos concentran el 51% de la facturación y el 59% del beneficio, pero solo aportan el 34% de la cuota líquida.

Hacienda ofrece una minuciosa explicación sobre el funcionamiento del impuesto de sociedades. «La liquidación del impuesto parte, como en otros impuestos directos, de la renta que da origen a la obligación tributaria, en este caso, el resultado contable, que es el punto final de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias. Al resultado contable se le aplican correcciones, tanto positivas como negativas, y otros ajustes con el fin de calcular la base imponible del impuesto. La corrección de más importancia es la disminución del resultado derivada de la exención por doble imposición de dividendos. El resultado es la base imponible. A partir de este punto, hay dos vías: las empresas que están integradas en un grupo suman las bases positivas y negativas de las empresas que integran el grupo; en el resto de empresas solo quedan aquellas cuya base es positiva».

En el caso de los grupos todavía son necesarios algunos ajustes adicionales a la suma de bases, explica el fisco. Tras esos ajustes se obtiene la base imponible consolidada que, si es positiva, será sobre la que tributará el grupo. La base imponible se multiplica por el tipo correspondiente dando lugar a la cuota íntegra . Esta cuota puede verse minorada por bonificaciones y deducciones. El resultado de esta minoración es la cuota líquida que mide la carga impositiva que soporta el contribuyente.

La Agencia Tributaria ha publicado este lunes una amplia remesa de datos relacionados con el impuesto de sociedades. Se trata de una ampliación de su catálogo de publicaciones que tradicionalmente viene confeccionando mediante la explotación estadística de la información tributaria, al objeto de reforzar la «transparencia y fomentar el debate» sobre cuestiones de índole socioeconómica a partir de los datos que ofrece la estadística tributaria.

Fuente: El País

By |2018-12-18T19:01:50+00:00diciembre 18th, 2018|Actualidad de Empresas, Actualidad Económica, EL PAÍS|Comentarios desactivados en Las grandes constructoras pagan al fisco español el 1,2% de sus beneficios globales; la gran banca, el 2,9%