Las compañías de telecomunicaciones tendrán que guardar durante un mes el número de teléfono fijo de cualquier abonado que se dé de baja, independientemente de que se cambien a otra operadora o simplemente quieran eliminar la línea.

 Así consta en la nueva regulación que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha propuesto para actualizar las especificaciones que regulan la portabilidad en telefonía fija, el procedimiento por el que los usuarios cambian de compañía conservando su número de teléfono.

Hasta ahora este plazo de un mes solo se aplicaba a los números que se dieran de baja, pero que hubieran sido portados previamente a otra compañía. Ahora se amplía a todos los casos para ayudar a los usuarios a recuperar su número en caso de haber sido dado de baja sin cambiar de operador, ya sea por deseo del usuario o porque haya ocurrido un error.

Dos millones de portabilidades

La portabilidad de teléfonos fijos alcanzó los 2,3 millones en 2018, casi todas ellas asociadas a una conexión de Internet por lo que, aunque está lejos de las cifras de portabilidad móvil (7,5 millones), es cada vez más relevante porque lleva acarreada la contratación de .un paquete de servicios.

En esa línea, la CNMC ha introducido también un mecanismo de protección en situaciones de robo de la numeración, en el que se cambia al abonado de compañía sin su consentimiento o conocimiento. En estos casos, las compañías, a petición de su cliente, podrán bloquear la portabilidad durante 15 días, aunque prorrogable hasta los 45 días, con el fin de solventar el problema ocasionado por el fraude y que el usuario pueda recuperar su línea. 

Asimismo, también se mejoran las portabilidades de empresa, que suelen ser mucho más liosas, por ejemplo, en empresas con múltiples sedes, y que tardaban más tiempo en implementarse. «Con los nuevos cambios será más fácil tener más información para que se acorten los plazos», asegura la CNMC.

La CNMC es la encargada de regular la portabilidad fija mediante especificaciones que se refieren, por ejemplo, a la tramitación de intercambios de información entre los operadores para gestionar las portabilidades y procesar cualquier incidencia o al mecanismo de señalización entre las redes de los operadores, necesario para encaminar correctamente las llamadas portadas.

Fuente: El País