El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJV) ha paralizado cautelarmente el decreto del Gobierno Vasco en el que se restringe la actividad de los vehículos de transporte concertado (VTC) como Uber y Cabify, prohibiéndoles recoger pasajeros que no hayan ni contratado ni solicitado previamente el servicio con la antelación mínima de treinta minutos.

El TSJV, en apenas unas horas, admitió ayer el recurso contra la norma que presentó Uber, dejando en suspenso la normativa hasta que se sustancie el fondo del litigio en los tribunales, un proceso que se puede prolongar más de un año, informaron en fuentes de la plataforma.

El Ejecutivo regional vasco aprobó el pasado martes, día 17, la nueva normativa con carácter de urgencia, que incluye además de la precontratación del servicio, la prohibición para que los VTC geolocalicen a sus clientes. En la práctica, ambas normas suponen la expulsión del mercado del transporte urbano de las nuevas plataformas de VTC.

Por el momento, solo Uber operaba en Bilbao y fue su desembarco en la capital vasca, lo que propició que el Gobierno vasco acelerara los trámites del nuevo reglamento, consensuado con el sector del taxi.  La normativa vasca es muy similar a la que se aprobó en ciudades como Barcelona y Valencia, que motivaron precisamente que Uber dejara de operar en esos municipios.

Denuncia contra Uber y Cabify

Por optra parte, la Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC) y otros sindicatos minoritarios anunciaron ayer que han presentado denuncias contra Uber y Cabify en seis comunidades autónomas por el exceso de jornada de sus conductores,bajo el argumento de que les obligan a trabajar 20 horas semanales más de las permitidas a cambio de 8 euros al mes.

Esta denuncia, confeccionada por el bufete de abogados Colectivo Ronda, ha sido interpuesto en Cataluña, Madrid, Galicia, Andalucía, País Vasco y la Comunidad Valenciana organizaciones sindicales como la IAC, la vasca LAB, la Intersindical Valenciana (IV), la Central Unitaria de Trabajadoras (CUT) o el Frente de Obreros en Lucha (FOL).

En una rueda de prensa, el abogado laboralista Nacho Parra, del Colectivo Ronda, señaló que estas plataformas «quieren enmascarar como tiempo de presencia, que no computan como jornada laboral, estas horas», pero ha indicado que los conductores «tienen la obligatoriedad de estar siempre en movimiento y por lo tanto están trabajando de forma efectiva».

Fuente: El País