Telefónica Brasil avanza en su acuerdo para compartir redes con TIM, filial en el país de Telecom Italia. Un movimiento estratégico de fuerte calado, que el grupo está extendiendo por los distintos países en los que tiene presencia.

Así, ambos grupos han firmado un memorándum de entendimiento (MOU), que dará como resultado la implementación de dos acuerdos para transferir derechos que faciliten la compartición de las infraestructuras móviles en 2G, 3G y 4G. Las dos telecos defienden que la iniciativa marca el comienzo de la revolución del mercado de las telecomunicaciones en Brasil, indicando que los clientes se beneficiarán de una mejor experiencia derivada de la expansión del servicio en ciudades en las que no estaban presentes.

De igual forma, Telefónica ha indicado que hay oportunidades en para ampliar las eficiencias financieras y operativas, gracias a la optimización de los activos.

Así, con el primer contrato, Telefónica y TIM van a crear una única red de 2G que será implantada en las zonas donde ambas están presentes, y dará servicios a sus respectivas bases de clientes. La iniciativa cubre todo el territorio nacional, con cerca de 2.700 ciudades, desactivando la red en áreas donde haya solapamiento, con el consiguiente ahorro de costes y optimización del uso del espectro.

El segundo contrato cubre las ciudades de menor de 30.000 habitantes, con el objetivo de crear una sola red de 4G y 3G compartida en las localidades donde solo tiene presencia una de ellas. Cada teleco dará acceso a su socio en 400 localidades, con lo que la iniciativa alcanzará un total de 800, contribuyendo a expandir la red de 4G reduciendo la inversión. El proyecto inicial pasa por llegar a 50 ciudades en 180 días, y transcurrido ese tiempo se decidirá si se amplía la iniciativa, que podría extenderse a 1.600 ciudades.

Los acuerdos deben de ser aprobador por el regulador de las telecos Anatel, así como por la autoridad de la competencia CADE. Las operadoras han reiterado que preservarán la autonomía de sus respectivos negocios bases de clientes.

Además, el consejo de administración de Telefónica Brasil aprobó ayer el mayor dividendo del año. En este caso, el importe es de 1.000 millones de reales (unos 221 millones de euros), que serán abonados con cargo a las cuentas de 2019. Además, aprobó otra retribución para el accionista, bajo la fórmula brasileña del interés de capital propio, por importe de 350 millones de reales.

En los nueve primeros meses del año, la operadora había aprobado remuneraciones para los accionistas por un importe de 2.238 millones de reales, con lo que, con los dividendos aprobados ayer, la suma total ascendería a 3.588 millones de reales (unos 793 millones de euros).

Telefónica Brasil siempre ha presumido de pagar fuertes dividendos gracias a su capacidad de generación de caja. La principal beneficiaria es la matriz española, dada su participación de casi el 74% del capital.

Fuente: Cinco Días