Transformación es la palabra que mejor describe la esencia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el número 17 reconoce que, para conseguir la magnitud de las metas de la Agenda 2030, se necesita la cooperación de todos.

“Solos no somos capaces de resolver los problemas, tenemos que ir de la mano. Un solo agente, Gobierno, empresa, ONG o sociedad civil no puede. Se necesita el concurso de todos y no es obvio que la gente esté por la colaboración, requiere confianza”, señala José Luis Fernández, director de la Cátedra Iberdrola de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia Comillas.

“Transformación quiere decir cambio profundo. Empezar a hacer las cosas de un modo radicalmente diferente, para poder modificar –a tiempo– los sistemas que sostienen nuestra vida y nuestra actividad. No por capricho, sino porque el actual modelo es insostenible o, dicho de un modo más directo, es simplemente suicida”, subraya Carlos Mataix, director del Centro de Innovación en Tecnologías para el Desarrollo Humano de la Universidad Politécnica de Madrid.

Un océano sin plásticos, un sistema energético sostenible, ciudades socialmente inclusivas y mucho más saludables, inserción laboral de millones de trabajadores sustituidos por la inteligencia artificial, son solo algunos ejemplos de las demandas de los ODS que deberían moldear los mercados del futuro, los que ponen las necesidades de la mayoría en el centro. Y como recuerda Mariana Mazzucato, de “diferenciar a los generadores de valor de los extractores de valor, los que deterioran y generan desigualdad”.

Pasito a pasito

FCC obtiene la certificación sobre gestión de relaciones de trabajo colaborativas. FCC obtiene la certificación sobre gestión de relaciones de trabajo colaborativas.

Transferencia del conocimiento. FCC Construcción ha obtenido el certificado Aenor, sistema de gestión de relaciones de trabajo colaborativas conforme a la norma ISO 44001. Fomenta la creación de alianzas múltiples (clientes, proveedores, Administraciones y sociedad civil) que movilicen y promuevan el intercambio de conocimientos, capacidad técnica, tecnología y recursos financieros, contribuyendo así a apoyar el logro de los ODS en todos los países, en particular, en los en desarrollo. Se han conseguido los siguientes objetivos: aumento de la cultura colaborativa entre socios de las relaciones, incremento de la confianza, debido a la aplicación de metodologías colaborativas y política de transparencia y el aprendizaje mutuo y la transferencia de conocimiento, por las lecciones aprendidas, fruto de la colaboración en el proceso de creación de valor para todos los participantes en las distintas fases del proyecto.

Póliza verde. Cesce, compañía aseguradora, ha lanzado al mercado Cesce Póliza Verde, una solución que ofrece condiciones especiales en las tarifas y en el acceso a la financiación a aquellas empresas cuyos proyectos y actividad estén ligados a la protección y conservación del medio ambiente. En concreto, va dirigido a diez sectores: energías renovables, eficiencia energética, transporte sostenible, gestión y tratamiento de aguas, reciclado, control y prevención de contaminación, gestión de recursos naturales, conservación de la biodiversidad acuática y terrestre, adaptación al cambio climático y productos, tecnologías y procesos ecológicos.

Bosques. Durante los últimos cinco años Timberland ha ayudado a plantar más de cinco millones de árboles en el área rural que rodea a Gonaïves (Haití), gracias a su asociación con la ONG local Smallholder Farmers Alliance, tras el último terremoto en el país caribeño.

Pero estos nuevos mercados, inteligentes y sostenibles, solo pueden tomar forma y solo pueden operar mediante la colaboración de todos los sectores: el sector público –utilizando su capacidad regulatoria y reduciendo riesgos–; el sector financiero, cambiando la función de decisión de sus inversiones –esencialmente cortoplacista y a menudo socialmente irresponsable–; el sector productivo –desarrollando productos y servicios verdaderamente sostenibles–, y además, con una complicidad con la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil, puntualiza Mataix.

“Si no se actúa, realmente se puede producir un colapso ambiental. No es una llamada a la generosidad, es la última llamada. Exige un cambio en la forma de consumir, de producir y de invertir”, añade

En las finanzas, en la fábrica o en el campo, se trata de trabajar juntos

Por ejemplo, comprar coches eléctricos para la movilidad de los empleados de una empresa puede provocar la reducción de una pequeña fracción de las emisiones o la concienciación de los trabajadores, pero no es una medida que necesariamente conduzca a la transformación sostenible del sistema energético y del patrón de movilidad.

Algunas medidas se están vistiendo con los colores de los ODS y no son más que una forma de mantener las cosas tal como han sido hasta ahora, “una mera pantalla de contrachapado”, critica Mataix.

Alianza Shire en Etiopia, en la que colaboran Iberdrola, Acciona, Signify, UCM, Acnur y la Oficina de Cooperación Económica. Alianza Shire en Etiopia, en la que colaboran Iberdrola, Acciona, Signify, UCM, Acnur y la Oficina de Cooperación Económica.

En movimiento

Las organizaciones dicen que ya están haciendo algo –por la presión social y regulatoria– y que abrazan los ODS, pero, en realidad, no han entendido la esencia de estos objetivos, su verdadero principio activo, que es la ineludible transformación. Una transformación que necesitamos acelerar si queremos anticiparnos y evitar el colapso de nuestras sociedades. Es necesario que se incentive a las empresas que trabajen en otro modelo. Es una ocasión para que los mercados dejen de trabajar de manera cortoplacista, que se valoren los criterios sociales y ambientales, que se integren.

Cumplir la Agenda 2030 exige un nuevo modelo económico y asumir riesgos

Los cambios en los modelos de negocio requieren una nueva forma de financiación, consumidores más exigentes. Esto solo se consigue con la colaboración.

“Lleva a un diálogo entre los diferentes actores, a elevar el nivel de exigencia, que colaboren universidades, ONG, empresas y Administraciones. Que una empresa asuma como bueno algo de una ONG y al revés”, recalca Fernández.

Sirva de ilustración de este camino la Alianza Shire, una de las primeras con múltiples actores de acción humanitaria en España, en la que participan cinco entidades del sector público, privado y universidad para mejorar los servicios de acceso a energía y la calidad de vida de las poblaciones refugiadas en el norte de Etiopía, en Shire, alcanzando a más de 40.000 personas. Participan la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), Iberdrola, Acciona, Signify, Universidad Politécnica de Madrid (itdUPM) y Acnur.

Es evidente que la demanda de cambios profundos y rápidos que proponen “los ODS puede ser una verdadera bendición para muchas empresas”, en un tiempo en el que no hay prácticamente ningún sector que no esté afrontando un futuro incierto, expresado, en muchos casos, en unas perspectivas de crecimiento muy dudoso, ya sea por saturación de sus tradicionales mercados, por inestabilidad social o por restricciones ambientales –incluyendo el agotamiento de recursos clave–, predice Mataix.

No nos hemos organizado hasta ahora para colaborar de una manera tan intensa y tan abierta. Es esto lo que reclama precisamente el ODS 17. “Venimos de un mundo de relaciones transaccionales (yo doy y tú me das) y tenemos un camino que recorrer, más allá del puro marketing. Todos ponemos, todos asumimos riesgos (lo que tú dices, yo lo asumo), ya no somos solo competidores, compartimos beneficios, y todos apuntamos a un objetivo superior, que está por encima de los intereses de cada uno”, comenta Fernández.

“Si tenemos éxito, ganaremos todos, y mucho, porque habremos sido capaces de anticiparnos y transformar a tiempo un modelo de producción y consumo que nos conduce a un colapso seguro”, concluye Mataix.

No importa el tamaño, lo importante es colaborar

Empleados de Gestamp en el concurso fotográfico sobre ODS. Empleados de Gestamp en el concurso fotográfico sobre ODS.

Grandes o pequeñas iniciativas. Se trata de unir fuerzas, sectores y colectivos a favor del planeta. Para alinear a la industria financiera con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y con el Acuerdo de París sobre el clima, nacieron los Principios de Banca Responsable, a los que se han adherido entidades que representan un total de 47 billones de dólares en activos.

Los firmantes se comprometen a diseñar los servicios financieros necesarios para respaldar la transición de sus clientes a una economía baja en carbono. A él se han sumado, entre otros, Santander, BBVA, CaixaBank, Abanca, Bankia, Sabadell, Ibercaja, Cajamar, ING , BNP Paribas, Société Générale y Standard Chartered.

BBVA, como difusor de las finanzas sostenibles, busca involucrar a todos los grupos de interés para impulsar de forma colectiva la contribución del sector financiero al desarrollo verde (supervisores y reguladores, clientes particulares, clientes corporativos, inversores, empleados, proveedores y también competidores).

Su voz está presente en multitud de foros internacionales. Es representante de la banca europea en el comité directivo global del Foro de Finanzas Sostenibles de Naciones Unidas (UNEP FI) y está en la presidencia del grupo de trabajo de finanzas sostenibles de la European Banking Federation.

Otra forma de alianza es la que promueve Red Eléctrica. Acompaña al autobús de la repoblación por la España rural, que tiene como propósito tejer una red de colaboración entre pueblos unidos por la lucha contra la despoblación y atraer a personas emprendedoras para que descubran que el medio rural es un mundo de oportunidades donde poner en marcha sus ideas y negocios.

Y Gestamp promueve la cooperación a través de la divulgación. Organizó un concurso fotográfico, denominado Show your colors, en el que buscaba que los más de 43.000 empleados de los 22 países en los que está presente la compañía conocieran los ODS.

Los empleados del fabricante de componentes de automoción debían identificar buenas prácticas que estuviesen relacionadas con los ODS prioritarios para el grupo, y presentar fotografías que los reflejasen incluyendo también una breve descripción sobre cómo se ajustaba a su trabajo diario.

Otro ejemplo de colaboración, en este caso con una ONG, es el Starbucks España, con Acción Contra el Hambre. La marca ha puesto en marcha una iniciativa para reducir el desperdicio alimentario. Así, durante la última hora antes del cierre de las casi 130 tiendas propias en España, todo el producto fresco cercano a caducar se pone a disposición de los clientes al 50% de su precio habitual.

La recaudación íntegra de estas ventas es donada a los proyectos de prevención y tratamiento de la desnutrición infantil en cerca de 50 países donde trabaja Acción Contra el Hambre.

Covirán desarrolla acciones de colaboración con diferentes colectivos de personas con necesidades especiales desde hace más de diez años, implicando a sus socios a través de sus puntos de venta, fomentando el compromiso con el entorno de sus pymes.

Fuente: Cinco Días