La exministra de Trabajo y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha sido elegida este jueves nueva presidenta de la comisión del Pacto de Toledo. En su discurso, la socialista ha propuesto a los diputados que componen este órgano parlamentario que aborda las reformas de pensiones que no empiecen de cero, que aprovechen el trabajo hecho en las cuatro legislaturas anteriores (dos de ellas fallidas), y retome las cosas donde se quedaron, en el borrador que estuvo a punto de cerrarse hace ahora un año, justo cuando se convocaron las elecciones del 28 de abril.

“El acuerdo quedó bastante listo para sentencia”, ha señalado en su discurso, una vez se ha confirmado su nombramiento como presidenta, pactado por el PSOE con varios grupos de la cámara, incluido el PP. “Esos trabajos se pueden recuperar y no partir de cero. Ha habido 150 comparecencias de expertos. Estamos hablando de renovar unas recomendaciones que se aprobaron en enero de 2011 y deberían haberse renovado en enero de 2016”, ha continuado.

Esos trabajos, como ha apuntado Valerio, estuvieron a punto de cristalizar en un borrador con recomendaciones para una próxima reforma de pensiones, pero a última hora no se llegó a un acuerdo. Esto no fue posible, entre otros motivos, por la oposición al borrador de Unidas Podemos, que entonces estaba representada en la comisión por quien hoy en ministra de Trabajo, Yolanda Diaz. La política gallega rechaza esta interpretación, en la que coincidieron la mayoría de portavoces que integraban la comisión aquella legislatura, y señala que duda de que aquél borrador cumpliera con el mandato constitucional sobre las pensiones.

Además de proponer aprovechar lo hecho hasta ahora, Valerio ha recordado una y otra vez que las pensiones es un tema que “afecta a todos”, no solo a los pensionistas actuales o quienes están a punto de serlo, sino también a los jóvenes, “que querrán cobrar algún día”. Y, utilizando uno de los argumentos que utilizaba cuando era ministra, ha señalado que “si hay una comisión que tiene que velar para que las pensiones sean sostenibles desde el punto de vista social y financiera”.

Fuente: El País